En programa de formación laboral en Queens, inmigrantes aprenden a desenvolverse con la vida en Nueva York

posted in: All news | 0

“Para las personas que migran, que están como perdidas, todo esto es nuevo”, dijo Luis Florez, un colombiano de 37 años que participó en el programa en 2024, donde aprendió qué es una puntuación crediticia, cómo abrir una cuenta bancaria local y cómo utilizar el metro de la ciudad sin perderse.

Hildalyn Colon Hernandez, directora de operaciones y estrategia de NICE, dirigió una sesión sobre vivienda y derechos de los inquilinos el 22 de enero de 2026. (Adi Talwar/City Limits)

Este artículo se publicó originalmente en inglés el 17 de febrero. Traducido por Daniel Parra. Read the English version here.

No existe ningún manual ni curso sobre cómo vivir en la ciudad de Nueva York. Y la vida en la Gran Manzana puede ser aún más difícil para los inmigrantes recién llegados y para quienes no hablan inglés.

Esto es lo que New Immigrant Community Empowerment (NICE por sus siglas en inglés), una organización sin ánimo de lucro de Jackson Heights, se ha propuesto ofrecer: un programa de formación laboral para enseñar a los neoyorquinos inmigrantes (y no inmigrantes) no sólo cómo conseguir un trabajo, sino también cómo desenvolverse en la ciudad.

El programa NICE Pre-Apprenticeship for Life and Work (Formación previa para la vida y el trabajo) proporciona herramientas para utilizar y comprender los sistemas escolares, de salud, de vivienda y de transporte de Nueva York. También prepara a los participantes para el mundo laboral, el mercado digital actual e incluye una sesión sobre los derechos de los inmigrantes.

“Para las personas que migran, que están como perdidas, todo esto es nuevo. Es como volver a nacer porque ni el idioma lo sabe”, dijo Luis Florez, un colombiano de 37 años que participó en el programa en 2024, donde aprendió qué es el puntaje de crédito, cómo abrir una cuenta bancaria y cómo utilizar los autobuses y el metro de la ciudad sin perderse. 

Durante años, las organizaciones han observado que la formación en un solo tema específico, como la certificación en Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés), necesaria para los trabajos de construcción, deja de lado muchas otras áreas que afectan a la vida de las personas. Para los nuevos inmigrantes, incluso obtener un codiciado permiso de trabajo no garantiza que vayan a encontrar un empleo estable.  

“Hemos visto que incluso las personas que tienen el permiso de trabajo siguen sin encontrar un trabajo”, dijo Hildalyn Colon Hernandez, directora de operaciones y estrategia de NICE.

NICE lanzó el programa en 2024 y lo ha estado desarrollando discretamente, experimentando con diferentes módulos durante más de un año, según explicó Colon Hernandez.

Más de 30 participantes de diferentes edades y procedencias completaron recientemente el programa de tres semanas de duración en febrero. Entre ellos se encuentra Marioxi, quien llegó a la ciudad hace cinco meses procedente de Venezuela y quien prefirió no revelar su apellido.

“Bendecida por Dios que me salió la cita en enero”, dijo ella, quien hizo parte de los últimos grupos de personas que ingresaron a los Estados Unidos a través de la aplicación CBP One, que permitió temporalmente a los migrantes reservar citas en los puntos de entrada para solicitar asilo o “parole”, hasta que la administración Trump eliminó rápidamente la función de programación de citas. “Tuve la suerte de conseguir una de las últimas citas”, dijo Marioxi.

Al igual que muchos otros participantes en el programa, se enteró por voz a voz. En su caso, un familiar que conocía la organización desde hacía más de una década le aconsejó que se inscribiera en un curso de certificación en construcción de OSHA.

Le dijeron que no había plazas disponibles, recuerda, pero le ofrecieron una plaza en el curso sobre vida y trabajo. Marioxi, de 32 años, ha estado buscando trabajo después de terminar uno por la temporada navideña en un restaurante. Espera que el curso le abra nuevas puertas.

Le ayudaron a pulir su hoja de vida y a prepararse para una entrevista de trabajo con una entrevista simulada. Ahora asiste a clases de inglés de NICE por las tardes. “Me encanta interactuar, hablar y conocer gente”, afirma Marioxi. “Me gustan mucho los trabajos de atención al cliente y comunicación”.

En una de las sesiones a las que asistió City Limits, María Ceballos, consejera laboral de NICE, llevó a cabo actividades sobre las habilidades blandas, como la resolución de problemas y el pensamiento crítico. Ella pidió a los participantes que se enfrentaran a situaciones imaginarias (como sobrevivir a un apocalipsis zombi o cruzar una selva) utilizando materiales aleatorios que había dentro de una caja (una linterna, cinta adhesiva, pilas, bolsas negras, entre otros).

“Esa es la [actividad] que más nos divierte porque utilizan todas las habilidades”, dijo Ceballos. “Muchas veces pensamos que necesitamos como ese grado de universidad para calificar a un empleo, y muchas veces lo más importante son las habilidades que tenemos, y poderlas aplicar. Ya sean habilidades técnicas y habilidades blandas, que se intercalan con otras”.

Participantes durante una clase en enero sobre vivienda y los derechos de los inquilinos. (Adi Talwar/City Limits)

El curso también busca enseñar a los participantes sobre los derechos y protecciones que existen en la ciudad de Nueva York, ya que los inmigrantes, especialmente aquellos que enfrentan barreras lingüísticas, a menudo pueden ser más vulnerables a las estafas o al pago de tarifas innecesarias.

Durante otra clase a la que asistió City Limits sobre vivienda, por ejemplo, la mayoría de los participantes seguían creyendo que tenían que pagar comisiones a los agentes inmobiliarios al alquilar un apartamento, sin saber que la ciudad había implementado el año pasado la ley que prohíbe el pago de comisión a agentes inmobiliarios (FARE por sus siglas en inglés), prohibiendo esa práctica.

Aunque el programa no garantiza la obtención de un empleo, varios participantes han encontrado trabajo, como asistentes de enseñanza en escuelas de la ciudad, según NICE. La aseguradora médica Metro Plus Health, que ofreció voluntarios para realizar entrevistas simuladas con los participantes del programa de la última promoción, mostró interés y pidió las hojas de vida de algunas personas, señaló Colon Hernandez.

Para algunos, es la primera entrevista de trabajo formal que han tenido. “Ellos [los participantes] me han dicho:  “Usted es la primera [persona] que realmente me ha hecho una entrevista, y llevo 10 años en este país”, recordó Colon Hernandez.

La organización también comparte ofertas de trabajo por correo electrónico y anima a los antiguos participantes a que presenten su candidatura. Así es como Florez se enteró de un trabajo en el aeropuerto La Guardia con todas las prestaciones.

New Immigrant Community Empowerment (NICE) en la avenida Roosevelt en Queens. (Adi Talwar/City Limits)

En un principio, buscaba trabajo en construcción, pero necesitaba la certificación de OSHA para conseguirlo. NICE no tenía plazas disponibles para esa formación en ese momento, recuerda, pero aún quedaban plazas libres en el nuevo programa, que entonces duraba cinco semanas y terminaba con clases de OSHA.

Al final, según Florez, obtuvo la certificación de OSHA, pero nunca la utilizó. Tras terminar el curso, consiguió un trabajo como lavaplatos en el aeropuerto LaGuardia, donde lleva trabajando desde julio.  

A pesar de tener ahora un trabajo estable, él y su familia —su esposa y su hija— aún no han logrado salir del sistema de refugios de la ciudad, al que llegaron en 2024. Le ha recomendado el taller de NICE a su esposa, pero ella no ha podido comprometerse porque cuida de su hija después del colegio.

“La renta aquí es muy alta”, dijo Florez.

Antes de mudarse a Nueva York, Florez dijo que había sido farmaceuta durante más de 10 años en Colombia. Su situación no es inusual, afirma Macarena Moraga, directora de subvenciones, investigación y evaluación de NICE. 

“Muchos ya hicieron sus carreras en sus países, pero al llegar tienen pocas oportunidades para transferir sus habilidades o no pueden demostrarlas”, explica Moraga.

NICE tiene previsto realizar cuatro sesiones más del programa Pre-Apprenticeship for Life and Work. Las personas interesadas pueden inscribirse acudiendo personalmente a la organización, solicitando información sobre el programa y llevando consigo la documentación necesaria (como un documento de identidad con fotografía y permiso de trabajo, tarjeta de residencia o pasaporte estadounidense).

Para ponerse en contacto con el reportero de esta noticia, escriba a Daniel@citylimits.org. Para ponerse en contacto con la editora, escriba a Jeanmarie@citylimits.org.

The post En programa de formación laboral en Queens, inmigrantes aprenden a desenvolverse con la vida en Nueva York appeared first on City Limits.

Leave a Reply

Your email address will not be published.